Diagnóstico

TBS (Trabecular Bone Score): la calidad de tu hueso que tu densitometría no te está contando

Dos mujeres con el mismo T-score. Una se fractura y la otra no. La diferencia suele estar en algo que tu densitometría ya midió pero probablemente nadie te informó: la microarquitectura del hueso. Te explico qué es el TBS o trabecular bone score, cómo se interpreta, cómo pedirlo en España sin radiación ni cita extra, y —lo que nadie te cuenta— qué hacer si sale bajo.

Por Javier Giménez · Lectura 9 min

Hay una escena que se repite en mis llamadas casi cada semana. Una mujer me lee su densitometría, me da su T-score lumbar, y en algún momento suelta la frase: «Pero mi hermana tiene el mismo número que yo y ya se ha roto una vértebra. Yo no. ¿Cómo puede ser?».

La respuesta corta es que el T-score mide cuánto mineral hay, no cómo está colocado. Y la resistencia de un hueso depende de las dos cosas.

La respuesta larga es el TBS. Vamos a ello.

Qué es el TBS o trabecular bone score

El TBS (Trabecular Bone Score) es un índice que estima el estado de la microarquitectura trabecular de tus vértebras lumbares. Dicho en cristiano: la calidad de la malla interna del hueso.

Por dentro, una vértebra no es un bloque macizo. Es una estructura de puntales finos —las trabéculas— organizados como el andamiaje de un edificio. Cuando esa malla es densa y está bien conectada, la energía de una caída se reparte y se disipa. Cuando las trabéculas se adelgazan y pierden conexiones, esa misma energía llega concentrada a un punto y el hueso cede, aunque en la báscula del densitómetro haya un mineral aparentemente aceptable.

Lo interesante es cómo se obtiene. El TBS no es una prueba nueva: es un software que analiza la textura de la imagen de la densitometría lumbar que ya te has hecho. Mide la variación de grises píxel a píxel. Una malla densa produce muchos píxeles de poca amplitud; una malla porosa, pocos píxeles de gran amplitud. De ahí se estima la estructura tridimensional.

El TBS no te expone a un miligray más de radiación, no requiere otra cita y no cuesta otro estudio. Sale de la misma imagen. Solo hay que pedir que se procese.

Densidad y calidad: por qué el T-score se queda corto

Las Posiciones Oficiales de la ISCD lo dicen sin rodeos: la densidad mineral ósea explica solo entre el 60% y el 80% de la resistencia del hueso. El resto lo aportan características estructurales que la densitometría convencional no captura.

Ese hueco es la razón de que tantas fracturas por fragilidad ocurran en mujeres que técnicamente no llegaban al umbral de osteoporosis. Si te has quedado en «solo es osteopenia, tranquila», este es el motivo por el que esa frase no me convence: la etiqueta diagnóstica no es lo mismo que el riesgo.

Si aún no tienes claro de dónde salen esos números, aquí te explico paso a paso cómo leer tu densitometría, el T-score y el Z-score. El TBS es la capa que se pone encima.

Cómo se interpreta el TBS: los valores de referencia

El TBS se informa como un número decimal, normalmente sobre la región L1-L4. Los umbrales de referencia más extendidos son estos:

· TBS ≥ 1,350 → microarquitectura normal
· TBS entre 1,200 y 1,350 → microarquitectura parcialmente degradada
· TBS < 1,200 → microarquitectura degradada

Un aviso importante que casi nunca se hace: no todos los estudios usan el mismo punto de corte. La cohorte española FRODOS, con 2.257 mujeres posmenopáusicas, empleó el umbral ≤1,230 para hablar de microarquitectura degradada. Si comparas tu valor con una cifra que has leído por ahí, asegúrate de que hablan del mismo criterio.

Y un dato de ese mismo estudio español que conviene tener en la cabeza antes de asustarse: el TBS medio de aquellas mujeres fue de 1,203, y el 55,3% presentaba valores de microarquitectura degradada. Es decir, un TBS bajo en una mujer posmenopáusica es frecuente, no una rareza catastrófica. Es información para actuar, no una sentencia.

Cuándo tu TBS puede no ser fiable

El TBS se altera con el grosor del tejido blando abdominal: por debajo de un IMC de 18,5 tiende a salir falsamente alto y por encima de 35, falsamente bajo. También lo distorsionan la artrosis lumbar avanzada, las calcificaciones de la aorta abdominal y las vértebras operadas o con material. Si estás en alguno de esos supuestos, el número necesita interpretación clínica, no lectura literal.

¿De verdad predice fracturas? Lo que dice la evidencia

Aquí es donde el TBS deja de ser una curiosidad técnica.

El metaanálisis de referencia lo publicó McCloskey y su equipo en Journal of Bone and Mineral Research en 2016, con datos individuales de 17.809 hombres y mujeres de 14 cohortes prospectivas y un seguimiento medio de 6,7 años. Resultado: por cada desviación estándar de descenso del TBS, el riesgo de fractura osteoporótica mayor aumentaba un 44% (gradiente de riesgo 1,44; IC 95%: 1,35-1,53).

Y lo importante, la parte que le da su valor real: cuando ajustaron ese análisis por la probabilidad FRAX —es decir, descontando todo lo que ya explican la edad, el peso, las fracturas previas, los corticoides o la densidad ósea—, el TBS seguía prediciendo fractura de forma independiente (gradiente 1,32; IC 95%: 1,24-1,41).

Traducción práctica: el TBS aporta información que tu T-score y tu FRAX no contienen. Por eso existe hoy un FRAX ajustado por TBS. Si todavía no has calculado el tuyo, te enseño a hacerlo aquí: FRAX, cómo calcular tu riesgo de fractura a 10 años. Con el TBS delante, ese cálculo se afina.

La ISCD reconoce además que el TBS se asocia a riesgo de fractura vertebral, de cadera y de fractura mayor en mujeres posmenopáusicas, y a fractura mayor y de cadera en varones de más de 50 años.

La pregunta incómoda: ¿el TBS mejora? ¿En cuánto tiempo?

Esta es la pregunta que ningún artículo de los que aparecen buscando «trabecular bone score» responde, y es exactamente la que me hacéis a mí.

Te doy la respuesta honesta, aunque no sea la que apetece leer.

El TBS es una excelente herramienta de evaluación del riesgo y una mala herramienta de seguimiento a corto plazo. La Posición Oficial de la ISCD de 2019 sobre monitorización establece que el cambio mínimo detectable —el least significant change— se estima de forma conservadora en torno al 5,8%. Cualquier variación menor que esa entre dos pruebas es ruido de la máquina, no cambio en tu hueso.

Ese mismo documento concluye que el TBS no resulta clínicamente útil para monitorizar el efecto de bifosfonatos ni denosumab, aunque sí puede aportar información con los tratamientos anabólicos como teriparatida o abaloparatida.

Así que si alguien te propone repetir el TBS a los seis meses para ver si tu entrenamiento «funciona», te está vendiendo humo con buena intención. No es la métrica adecuada para eso. Para saber si tu hueso está respondiendo en semanas y no en años están otras cosas, y las mido siempre.

Lo que mido mientras el TBS no se mueve

El TBS me dice dónde estás. Para saber hacia dónde vas uso el P1NP (formación ósea) y el CTX (resorción), que responden al entrenamiento en unos tres meses; la masa muscular por bioimpedancia, que se mueve en 6-8 semanas; y la fuerza y el equilibrio, que mejoran en semanas y son lo que decide si te caes o no. Te explico cómo se interpretan en la guía de los marcadores óseos P1NP y CTX.

Cómo pedir el TBS en España

Tres cosas prácticas, porque aquí es donde se atasca casi todo el mundo:

1. No todos los centros lo tienen. El TBS requiere un software específico instalado sobre el densitómetro. Está bastante extendido en centros privados y en algunos hospitales, pero no es universal. Pregunta antes de reservar tu densitometría: «¿informáis TBS?».

2. Si tu DXA es reciente, quizá no haga falta repetirla. Como el TBS se calcula sobre la imagen ya adquirida, algunos centros pueden procesar retrospectivamente una densitometría hecha en su propio equipo. Merece la pena preguntarlo antes de pedir otra prueba.

3. Pídelo por escrito y guarda el informe completo. No la hoja resumen: el informe con los valores por vértebra. Y cuando llegue el momento de repetir la prueba, que sea en el mismo centro y el mismo equipo, o los valores no serán comparables. Sobre esto escribí en detalle en cada cuánto hacerse una densitometría.

Tienes el TBS bajo. ¿Y ahora qué?

Aquí es donde termina el artículo de la clínica de diagnóstico por imagen y donde empieza el mío.

Un TBS degradado significa que tus trabéculas han perdido grosor y conexiones. Y la trabécula responde a un estímulo muy concreto: la carga mecánica. Es el principio de Wolff, formulado hace más de un siglo y no desmentido desde entonces: el hueso se remodela según las fuerzas que soporta. Sin una carga que supere lo que tu esqueleto ya tolera cada día, no hay señal de construcción.

Caminar no la genera. Nadar, tampoco: sin gravedad efectiva no hay estímulo. Lo que sí la genera es fuerza progresiva con cargas relevantes, y hay evidencia clínica de ello. El ensayo LIFTMOR entrenó a mujeres posmenopáusicas con masa ósea baja mediante entrenamiento de alta intensidad supervisado, dos sesiones semanales durante ocho meses, y mejoró la densidad ósea de columna lumbar y cuello femoral, además de la función física, sin lesiones óseas. La palabra clave de esa frase es supervisado: intensidad con técnica y progresión, no intensidad a lo loco.

Y una precisión honesta, porque no quiero venderte lo que no puedo demostrar: que el entrenamiento mejore el número del TBS a corto plazo no está establecido. Lo que sí está establecido es que reduce caídas, aumenta fuerza y masa muscular, mejora la densidad ósea y mueve los marcadores de remodelado. Y el objetivo nunca fue el número.

Lo que quiero que te lleves

El TBS es la mejor herramienta disponible hoy para responder a «¿por qué mi hueso es más frágil de lo que dice mi T-score?». Sale gratis de una prueba que probablemente ya te has hecho, predice fractura de forma independiente al FRAX y afina tu riesgo real mucho más que un número solo.

Pero es una foto, no un cuentakilómetros. Sirve para decidir con cuánta seriedad hay que tomarse tu caso, no para llevar el marcador semana a semana.

Si tuviera que resumirlo en una frase: pide el TBS para saber dónde estás de verdad, y después deja de mirar el número y ponte a cargar el hueso, medir los marcadores y entrenar el equilibrio.

Porque no entrenamos para mejorar un índice de textura. Entrenamos para no rompernos.

Referencias: McCloskey EV, Odén A, Harvey NC, et al. «A Meta-Analysis of Trabecular Bone Score in Fracture Risk Prediction and Its Relationship to FRAX», J Bone Miner Res 2016;31(5):940-948 (doi:10.1002/jbmr.2734; PMID 26498132) — 17.809 participantes, 14 cohortes, gradiente de riesgo 1,44 (IC 95%: 1,35-1,53) y 1,32 (IC 95%: 1,24-1,41) tras ajustar por FRAX. · Silva BC, Broy SB, Boutroy S, et al. «Fracture Risk Prediction by Non-BMD DXA Measures: the 2015 ISCD Official Positions Part 2: Trabecular Bone Score», J Clin Densitom 2015 (doi:10.1016/j.jocd.2015.06.008; PMID 26277849) — la DMO explica el 60-80% de la resistencia ósea. · Krohn K, Schwartz EN, Chung Y, Lewiecki EM. «Dual-energy X-ray Absorptiometry Monitoring with Trabecular Bone Score: 2019 ISCD Official Position», J Clin Densitom 2019 (doi:10.1016/j.jocd.2019.07.006; PMID 31383412) — cambio mínimo significativo ~5,8%. · Redondo L, Puigoriol E, Rodríguez JR, Peris P, Kanterewicz E. «Utilidad del Trabecular Bone Score en la valoración del riesgo de fractura osteoporótica», Rev Clin Esp 2018;218(3):121-127 (doi:10.1016/j.rce.2017.12.005) — cohorte FRODOS, 2.257 mujeres posmenopáusicas, TBS medio 1,203 y 55,3% con microarquitectura degradada. · Di Gregorio S. «Trabecular Bone Score (TBS): nueva herramienta complementaria a la estimación de la densidad mineral ósea en el diagnóstico de osteoporosis», Fundación QUAES, 2022 — umbrales de referencia y limitaciones por IMC y artefactos. · Watson SL, Weeks BK, Weis LJ, et al. «High-Intensity Resistance and Impact Training Improves Bone Mineral Density and Physical Function in Postmenopausal Women With Osteopenia and Osteoporosis: The LIFTMOR Randomized Controlled Trial», J Bone Miner Res 2018;33(2):211-220 (doi:10.1002/jbmr.3284). Información general; tu caso debe valorarlo tu médico.

¿Sabes cuál es tu riesgo real de fractura?

Haz el test de salud ósea en 2 minutos y descubre tu nivel de prioridad y cuál es tu siguiente paso.

Hacer el test gratuito