Hipotiroidismo y osteoporosis: ¿la levotiroxina debilita tus huesos?
Si tomas Eutirox cada mañana y te acaban de decir que tienes osteopenia u osteoporosis, es normal que te preguntes si una cosa tiene que ver con la otra. Quizá hayas leído titulares sobre un «nuevo efecto secundario» de la levotiroxina. Aquí vas a encontrar lo que dicen los estudios de verdad, dónde está el riesgo real (y dónde no), qué preguntarle a tu médico y qué puedes hacer tú desde esta semana.
El hipotiroidismo es muy frecuente en mujeres a partir de los 50. Y la levotiroxina es uno de los fármacos más recetados del mundo. Así que es muy habitual que, en la misma mujer, coincidan tres cosas: tiroides tratada, menopausia y una densitometría que no sale como esperaba.
La pregunta que me hacen en las llamadas suele ser alguna de estas: «¿Me ha descalcificado la pastilla del tiroides?», «¿Debería dejarla?», «¿Por qué nadie me lo ha mirado?».
Mira, te voy a ser claro desde el principio: no dejes la levotiroxina por tu cuenta. Tu tiroides la necesita, y un hipotiroidismo sin tratar tiene sus propios problemas. Lo que sí merece la pena es entender dónde está el riesgo para tu hueso, porque no está donde dicen la mayoría de titulares.
Cómo afecta la hormona tiroidea al hueso
Tu hueso no es una piedra. Se renueva sin parar: los osteoclastos retiran hueso viejo y los osteoblastos fabrican hueso nuevo. A ese ciclo se le llama remodelado óseo, y la hormona tiroidea es uno de los mandos que regulan su velocidad.
Con exceso de hormona tiroidea el ciclo se acelera, y la destrucción va más rápido que la construcción. Cada vuelta se pierde un poco de hueso. Por eso el hipertiroidismo es una causa conocida de osteoporosis.
Con falta de hormona tiroidea (hipotiroidismo) pasa lo contrario: el ciclo se ralentiza. El hueso se renueva menos, pero tampoco se destruye más deprisa.
Y aquí está la clave de todo el artículo: el problema para tu hueso casi nunca es el hipotiroidismo en sí. El problema es pasarse de dosis.
¿El hipotiroidismo causa osteoporosis? Lo que dicen los datos
El análisis más sólido que tenemos es un metaanálisis publicado en JAMA en 2015 con datos individuales de más de 70.000 personas de 13 cohortes de Estados Unidos, Europa, Australia y Japón. Midió la función tiroidea y siguió quién se fracturaba durante años.
El resultado fue claro en dos sentidos:
El hipotiroidismo subclínico no se asoció con más fracturas. Ni de cadera ni de ninguna otra.
El hipertiroidismo subclínico, sí. Las personas con la TSH baja (menos de 0,45) tenían un 36% más de riesgo de fractura de cadera. Y cuanto más baja la TSH, peor: con una TSH por debajo de 0,10, el riesgo de cualquier fractura casi se duplicaba y el de fractura vertebral se multiplicaba por 3,5.
Otro estudio de 2022 en JAMA Network Open, con casi 11.000 personas seguidas durante 21 años, llegó a lo mismo: TSH baja, un 34% más de fracturas; TSH alta, ningún aumento.
No es tu hipotiroidismo lo que pone en riesgo tu hueso. Lo que lo pone en riesgo es tener la TSH más baja de lo que necesitas, aunque sea sin síntomas.
¿Y si estás bien tratada? Un ensayo clínico aleatorizado (el estudio TRUST) dio levotiroxina o placebo a mayores de 65 años con hipotiroidismo subclínico. Al año, no hubo diferencias en densidad ósea, en TBS ni en los marcadores P1NP y CTX. Con la dosis ajustada, el fármaco no dañó el hueso.
Levotiroxina y pérdida ósea: el estudio de los titulares
En 2026 se publicó en la revista Bone el estudio de la Universidad Johns Hopkins que ha generado los titulares de «nuevo efecto secundario». Siguieron con densitometrías a 310 personas del Baltimore Longitudinal Study of Aging que tenían la tiroides en rango normal en todas las visitas, comparando a quienes tomaban levotiroxina con quienes no.
En los hombres no hubo diferencias. En las mujeres, las que tomaban levotiroxina perdieron algo más de densidad ósea cada año en dos grupos de edad: las menores de 60 y las de 70 a 79.
Ahora, lo que los titulares no cuentan: es un estudio de observación, con solo 53 mujeres en tratamiento, y mide densidad, no fracturas. Los propios autores no concluyen que haya que dejar el fármaco. Concluyen que hay que revisar bien la indicación y vigilar la dosis para evitar el sobretratamiento en las mujeres más vulnerables. Que es exactamente lo que te propongo.
Lo que sí está bien demostrado es la relación entre dosis y fractura. En un estudio canadiense con más de 213.000 personas de 70 años o más que tomaban levotiroxina, las que tomaban dosis altas tenían 3,45 veces más riesgo de fractura que las de dosis bajas. Una relación dosis-respuesta muy marcada.
¿Por qué pasa esto? Porque las necesidades de hormona tiroidea bajan con la edad. Una dosis que era perfecta a los 45 puede ser excesiva a los 68. Si nadie la revisa, acabas en un hipertiroidismo leve sin síntomas que acelera el remodelado. Es una de las causas de osteoporosis que te expliqué en por qué tienes osteoporosis aunque te cuides, y aparece también en la lista de medicamentos que pueden afectar a tus huesos.
El detalle que casi nadie te cuenta: el calcio y tu pastilla del tiroides
Esto no lo menciona ninguno de los artículos que he revisado, y es muy práctico. Si tienes osteoporosis, es probable que tomes un suplemento de calcio. Y el calcio reduce la absorción de la levotiroxina si los tomas juntos.
En un estudio publicado en JAMA, pacientes con hipotiroidismo estable que empezaron a tomar el calcio a la vez que la levotiroxina vieron cómo bajaban sus niveles de hormona tiroidea y subía la TSH. Al retirar el calcio, todo volvió a su sitio. Pasa lo mismo con el hierro.
¿Qué consecuencia tiene? Que si tomas las dos cosas juntas, tu analítica puede salir peor, y tu médico puede subirte la dosis. Si un día cambias de horario o dejas el calcio, esa dosis más alta puede ser demasiado. Y ya sabes lo que eso supone para tu hueso.
La solución es sencilla: levotiroxina en ayunas y el calcio separado unas 4 horas, por ejemplo con la comida o con la cena. Si tienes dudas sobre cuánto tomar, aquí te explico las dosis de vitamina D y calcio.
Qué preguntarle a tu médico (sin dejar ningún tratamiento)
Tu endocrino o tu médico de cabecera son quienes ajustan tu dosis. Lo que tú puedes hacer es llevar las preguntas correctas a la consulta:
1. «Tengo baja masa ósea. ¿Mi TSH está en el objetivo que me conviene?» Si está por debajo del rango normal y no hay un motivo (algunas mujeres tratadas por cáncer de tiroides necesitan la TSH baja a propósito), merece la pena revisar la dosis.
2. «¿Cuándo se revisó la dosis por última vez?» Si llevas años con la misma y has pasado la menopausia o has perdido peso, pregúntalo.
3. «¿Tomo bien el calcio y la pastilla?» Comenta los horarios y los suplementos que tomas.
4. «¿Podemos mirar cómo está mi remodelado óseo?» Los marcadores de remodelado, P1NP y CTX, muestran si tu hueso se está destruyendo más deprisa de lo que se construye. Aquí te explico qué son los marcadores óseos P1NP y CTX y por qué los mido.
Lo que yo miro cuando una alumna me dice «tomo Eutirox»
- TSH actual y su rango: si está baja sin motivo, es una pregunta para su médico.
- Desde cuándo y con qué dosis: la misma dosis durante años puede haberse quedado grande.
- Horario del calcio y del hierro: al menos 4 horas separados de la levotiroxina.
- Marcadores: P1NP y CTX en semana 1 y semana 12. Un CTX alto con TSH baja es una pista importante.
- Fuerza y equilibrio: test funcional al inicio, porque lo que convierte un hueso débil en una fractura es la caída.
Qué puedes hacer tú desde esta semana
Ajustar la dosis es cosa de tu médico. Pero darle a tu hueso un motivo para construirse es cosa tuya. Y eso no depende de tu tiroides.
El hueso responde a la carga. Es el principio de Wolff: se adapta a lo que le pides. Si no le pides nada, no tiene motivo para fortalecerse. En el ensayo LIFTMOR, mujeres posmenopáusicas con baja masa ósea, de 65 años de media, entrenaron fuerza de alta intensidad supervisada durante 8 meses. Su densidad en la columna lumbar subió un 2,9%, mientras en el grupo control bajaba un 1,2%, con un solo efecto adverso leve en todo el ensayo.
Para empezar sin riesgo esta semana:
Sentarte y levantarte de una silla sin usar las manos. 3 series de 8 repeticiones, dos días esta semana. Cuando te resulte fácil, sujeta una botella de agua de 1,5 kg contra el pecho. La semana siguiente, una mochila con 2 kg. Pequeños pasos, pero siempre hacia arriba. Si quieres más ideas, aquí tienes los mejores ejercicios para la osteoporosis.
La fuerza tiene otra ventaja: protege contra las caídas. Y la mayoría de fracturas de cadera no ocurren porque el hueso se parta solo, sino porque te caes.
En resumen
El hipotiroidismo bien tratado no es, por sí solo, una causa de osteoporosis. El riesgo para tu hueso aparece cuando la dosis se queda grande y la TSH baja más de la cuenta, sobre todo con la edad. Y el calcio tomado a la vez que la pastilla puede desajustarlo todo sin que nadie se dé cuenta.
¿Lo bueno? Todo esto se puede revisar. Con una analítica, una buena conversación con tu médico y un plan de fuerza progresiva, tu tiroides deja de ser una preocupación más para tus huesos.
No entrenamos para mejorar un número en un informe. Entrenamos para no rompernos.
Referencias: Blum MR et al., «Subclinical thyroid dysfunction and fracture risk: a meta-analysis», JAMA 2015;313(20):2055-2065. · Daya NR et al., «Association between subclinical thyroid dysfunction and fracture risk», JAMA Netw Open 2022;5(11):e2240823. · Gonzalez Rodriguez E et al., «Skeletal effects of levothyroxine for subclinical hypothyroidism in older adults: a TRUST randomized trial nested study», J Clin Endocrinol Metab 2020;105(1):dgz058. · Ghotbi E et al., «Levothyroxine use and bone loss: longitudinal analysis among euthyroid men and women from the Baltimore Longitudinal Study of Aging», Bone 2027;214:118100 (publicado en línea en septiembre de 2026). · Turner MR et al., «Levothyroxine dose and risk of fractures in older adults: nested case-control study», BMJ 2011;342:d2238. · Singh N et al., «Effect of calcium carbonate on the absorption of levothyroxine», JAMA 2000;283(21):2822-2825. · Watson SL et al., «High-intensity resistance and impact training improves bone mineral density and physical function in postmenopausal women with osteopenia and osteoporosis: the LIFTMOR randomized controlled trial», J Bone Miner Res 2018;33(2):211-220. Información general; tu caso debe valorarlo tu médico.
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